Anayet 24 y 25 de Agosto de 2019
Es un enclave magnífico en nuestros Pirineos, para mi gusto demasiado accesible y con su recorrido afeado al inicio de la marcha por la presencia de la estación de esquí de Formigal. Hasta los ibones de Anayet hay poco más de 5 kilómetros y unos 600-650 metros de desnivel. Si quieres subir a una de las cimas ( Anayet o vértice de Anayet), hay que sumar algo más de 2 kilómetros y otros 300-350 de desnivel.
Hay que caminar por la carretera de acceso a la estación de esquí de Formigal, hasta alcanzar el sendero que discurre por el barranco de las Culivilas.
El paisaje es muy bonito, aunque se pueden apreciar las cicatrices en la montaña de la derecha, correspondientes a la estación de esquí de Formigal. Me alegro de practicar esquí de montaña, es mucho mas sostenible que la constante ampliación de estaciones de esquí, en ocasiones destruyendo valles vírgenes.
Al final de la subida por el barranco, de aproximadamente unos 600-650 metros de desnivel, obtenemos la ansiada recompensa, aparece el pico Anayet ante nuestros ojos.
Me considero un privilegiado por poder admirar semejante puesta de sol, dado que no llegamos con tiempo suficiente, dejamos la subida al Anayet para el día siguiente y preparamos la cena y el vivac. No somos los únicos, hay algunas tiendas plantadas discretamente alrededor del ibón de Anayet, el lugar es muy tranquilo, únicamente se oyen los cencerros de las vacas que están pastando. Como nota negativa llegan unas personas que acampan justo a la orilla del ibón y encienden un fuego, estas son el tipo de conductas que nos llevan a una sociedad de prohibiciones, algunos únicamente entienden el lenguaje de las sanciones. Por otra parte, el lugar parece limpio, pero si te das un rodeo por los alrededores, no falta el típico rosario de kleenex salpicando los pastos, parece una nueva especie de flor alpina, algún día habrá que afrontar este problema que va en aumento, junto con la masificación de lugares como este. De todos modos, quitando estas dos notas negativas, la experiencia es mayúscula, pasamos algo de frío durante la noche, pero podemos contemplar un cielo indescriptible, sin faltar a la cita las estrellas fugaces, algunos satélites y los aviones, que nos recuerdan que no estamos en otro planeta.
La puesta de sol es brutal.
Duermo directamente sobre la esterilla ya que tengo que ceder mi super colchón hinchable, con lo que ya tengo garantizado el dolor de espalda, duermo fatal, mas bien no duermo, así que voy mirando la hora constantemente, el tiempo no pasa, la una, las dos, las tres...a las 5:30 decido ponerme en pie, desayuno algo y me dirijo hacia el pico Anayet cuando ya son las 5:50 de la mañana.
Le voy cogiendo el gusto a caminar con el frontal, voy en pantalón corto y con un forro polar, tengo algo de frío al inicio pero en cuanto empiezo a subir desnivel se me pasa, como es lógico.
Las primeras luces.
Llego a la cadena, no sabía lo que me iba a encontrar, pero es un paso muy sencillo si la piedra no está mojada, incluso creo que no sería necesaria la cadena en seco, pero no siempre vas a encontrar la piedra seca, es una zona muy expuesta y hay mucha gente que sube este pico.
Después de la cadena se asciende por un paso estrecho pero sin complicaciones, al llegar arriba recojo mi recompensa, me quedo aquí un buen rato hasta contemplar la salida del sol. No me canso de fotografiar el Midi d´Ossau. El Anayet con sus 2574 metros ofrece una panorámica excepcional.
Los walkie-talkies funcionan a la perfección, me comunico con los de abajo y les pido que enciendan la luz frontal, que se puede apreciar en la fotografía junto al lago, voy a esperar a que inicien la marcha hacia el vértice de Anayet y los acompañaré hasta esta otra cima, que nada tiene que envidiar al Anayet, aunque este es mas divertido de subir.
Vaya pesados todavía no han empezado a subir, están desayunando...el sol empieza a salir. Me da tiempo hasta a revisar los Whatsapp. Creo que hoy he superado mi récord de permanencia en una cima.
No tiene precio.
Bajando de Anayet hasta el collado.
Ni aquí te libras de la lacra de los kleenex y las toallitas húmedas, para cuándo las pruebas de ADN para meter multazos épicos? ( claro que haría falta tener un registro de toda la población del ADN).
Los tonos rojizos le dan un contraste precioso al paisaje.
Ya casi llego al collado.
Aquí me reencuentro con mi perrita y con los rezagados, con su ritmo caribeño sin estresarse.
Pico Anayet y Midi d´Ossau.
Le gusta estar en todos los saraos.
Forever wild.
Vaya paredes, ayer vimos a gente joven que bajaba por el sendero con las cuerdas de escalada, me dijeron que el grado máximo que hiceron era un 6a...creo que podría atreverme.
Al llegar abajo no puedo dejar de hacer esta foto.
Iniciamos el descenso hacia la estación de Formigal.
Ya nos queda poco para llegar.
Por el camino encontramos esta curiosa araña, ya buscaré que especie de araña es.
Y colorín colorado, otra aventura ha terminado, como es la norma en este blog, no voy a abundar en descripciones de como llegar, tracks de ruta...hay muchos blogs que tratan extensamente sobre esto y hay tracks de sobra en la página de Wikiloc. Simplemente decir que es una excursión muy recomendable aunque en épocas del año como en verano, bastante masificada. Por último y aunque me haga pesado, por favor recoger siempre vuestros resíduos, los kleenex...dejad únicamente vuestras huellas.
Hay que caminar por la carretera de acceso a la estación de esquí de Formigal, hasta alcanzar el sendero que discurre por el barranco de las Culivilas.
Hace calor y la perrita no desaprovecha la ocasión de beber y remojarse.
Al final de la subida por el barranco, de aproximadamente unos 600-650 metros de desnivel, obtenemos la ansiada recompensa, aparece el pico Anayet ante nuestros ojos.
Me considero un privilegiado por poder admirar semejante puesta de sol, dado que no llegamos con tiempo suficiente, dejamos la subida al Anayet para el día siguiente y preparamos la cena y el vivac. No somos los únicos, hay algunas tiendas plantadas discretamente alrededor del ibón de Anayet, el lugar es muy tranquilo, únicamente se oyen los cencerros de las vacas que están pastando. Como nota negativa llegan unas personas que acampan justo a la orilla del ibón y encienden un fuego, estas son el tipo de conductas que nos llevan a una sociedad de prohibiciones, algunos únicamente entienden el lenguaje de las sanciones. Por otra parte, el lugar parece limpio, pero si te das un rodeo por los alrededores, no falta el típico rosario de kleenex salpicando los pastos, parece una nueva especie de flor alpina, algún día habrá que afrontar este problema que va en aumento, junto con la masificación de lugares como este. De todos modos, quitando estas dos notas negativas, la experiencia es mayúscula, pasamos algo de frío durante la noche, pero podemos contemplar un cielo indescriptible, sin faltar a la cita las estrellas fugaces, algunos satélites y los aviones, que nos recuerdan que no estamos en otro planeta.
La puesta de sol es brutal.
Duermo directamente sobre la esterilla ya que tengo que ceder mi super colchón hinchable, con lo que ya tengo garantizado el dolor de espalda, duermo fatal, mas bien no duermo, así que voy mirando la hora constantemente, el tiempo no pasa, la una, las dos, las tres...a las 5:30 decido ponerme en pie, desayuno algo y me dirijo hacia el pico Anayet cuando ya son las 5:50 de la mañana.
Le voy cogiendo el gusto a caminar con el frontal, voy en pantalón corto y con un forro polar, tengo algo de frío al inicio pero en cuanto empiezo a subir desnivel se me pasa, como es lógico.
Las primeras luces.
Llego a la cadena, no sabía lo que me iba a encontrar, pero es un paso muy sencillo si la piedra no está mojada, incluso creo que no sería necesaria la cadena en seco, pero no siempre vas a encontrar la piedra seca, es una zona muy expuesta y hay mucha gente que sube este pico.
Después de la cadena se asciende por un paso estrecho pero sin complicaciones, al llegar arriba recojo mi recompensa, me quedo aquí un buen rato hasta contemplar la salida del sol. No me canso de fotografiar el Midi d´Ossau. El Anayet con sus 2574 metros ofrece una panorámica excepcional.
Los walkie-talkies funcionan a la perfección, me comunico con los de abajo y les pido que enciendan la luz frontal, que se puede apreciar en la fotografía junto al lago, voy a esperar a que inicien la marcha hacia el vértice de Anayet y los acompañaré hasta esta otra cima, que nada tiene que envidiar al Anayet, aunque este es mas divertido de subir.
Vaya pesados todavía no han empezado a subir, están desayunando...el sol empieza a salir. Me da tiempo hasta a revisar los Whatsapp. Creo que hoy he superado mi récord de permanencia en una cima.
No tiene precio.
Bajando de Anayet hasta el collado.
Ni aquí te libras de la lacra de los kleenex y las toallitas húmedas, para cuándo las pruebas de ADN para meter multazos épicos? ( claro que haría falta tener un registro de toda la población del ADN).
Los tonos rojizos le dan un contraste precioso al paisaje.
Ya casi llego al collado.
Aquí me reencuentro con mi perrita y con los rezagados, con su ritmo caribeño sin estresarse.
Pico Anayet y Midi d´Ossau.
Le gusta estar en todos los saraos.
Forever wild.
Vaya paredes, ayer vimos a gente joven que bajaba por el sendero con las cuerdas de escalada, me dijeron que el grado máximo que hiceron era un 6a...creo que podría atreverme.
Al llegar abajo no puedo dejar de hacer esta foto.
Iniciamos el descenso hacia la estación de Formigal.
Ya nos queda poco para llegar.
Por el camino encontramos esta curiosa araña, ya buscaré que especie de araña es.
Y colorín colorado, otra aventura ha terminado, como es la norma en este blog, no voy a abundar en descripciones de como llegar, tracks de ruta...hay muchos blogs que tratan extensamente sobre esto y hay tracks de sobra en la página de Wikiloc. Simplemente decir que es una excursión muy recomendable aunque en épocas del año como en verano, bastante masificada. Por último y aunque me haga pesado, por favor recoger siempre vuestros resíduos, los kleenex...dejad únicamente vuestras huellas.


























