Regreso al Mascún superior

El 23 de Junio decidimos hacer el primer barranco de la temporada, el Mascún Superior.

Esta salida es especial para mí, ya que el Mascún resultó ser mi segundo barranco tras el Vero, en el año 1991-1992, eran otros tiempos, con mis amigos hacíamos básicamente escalada deportiva y lo hicimos con las cuerdas y arneses de escalada, zapatillas deportivas, neoprenos alquilados, sin casco ni sacas...recuerdo que llevábamos las llaves del coche en un bidón que corría río abajo y nos acompañó en nuestra aventura a modo de mascota con vida propia, al que tuvimos que rescatar en algún que otro momento de las aguas. Conservo unas pocas fotos borrosas y un recuerdo especial pero muy difuso, frío, hambre, se me hizo largo, muy largo, una aventura en toda regla, cuatro amigos completamente solos, no nos cruzamos con nadie en todo el día de aquel mes de septiembre, han pasado muchos años, después de hacer el Mascún no volvimos a hacer ningún barranco y en mi caso retomé esta actividad el año pasado, cuando realicé el curso de nivel I y II de barrancos con mi club de espeleología, de lo cual me alegro.

Volviendo al presente, decidí desplazarme a Rodellar el día antes, ya que no me apetecía madrugar para meterme en la carretera, así que pasamos la noche en el camping Mascún. Quedé con los dos amigos espeleomecánicos que harían el barranco conmigo al día siguiente a las 7:30 de la mañana, hora en la que iniciamos la aproximación. Empiezo el día un poco contrariado, se me ha salido el tapón de la botella de agua y llevo toda la ropa de recambio mojada en la saca, tengo todavía la úlcera en el dedo del pie de mi aventura en el Taillón y el amigo Murphy me comunica que un defecto, un reborde en mi bota de barranquismo, se va a estar clavando justo en la llaga, no he dormido demasiado bien en el camping gracias a mis vecinos transnochadores, me he despertado con el tiempo justo teniendo apenas tiempo para preparar todo, desayunar y no se cuantas cosas más...pero en cuanto me pongo a caminar mi humor cambia rápidamente, no se que tiene el medio natural, pero me carga de energía positiva y el Mascún no se hace todos los días! Empezamos!


Al poco de iniciar la marcha desde el pueblo de Rodellar, ya se puede apreciar la figura del delfín.

Cruzando el río, vamos bastante cargados y me ha tocado cargar con la cuerda de 45, no había una más larga? No recuerdo exactamente como lo hicimos en el 92, pero yo diría que no llevábamos ni agua y comida seguro que no, jajaja, menudos animales, durante el regreso íbamos comiendo moras silvestres.  Ahora lo planificamos todo al milímetro y llevamos absolutamente de todo...

 2019
1992, ha llovido bastante entre estas dos fotos!

Aquí la subida se acentúa, hace calor pero afortunadamente no demasiado, agradezco haber empezado pronto a caminar ya que pasar por aquí en una o dos horas puede ser criminal. Nos adelantan 3 personas que llevan una o dos marchas mas que nosotros, aunque no les va a servir de mucho adelantarnos...acordamos democráticamente bajar la velocidad, el día es largo y como siempre, lo importante es como se acaba y no como se empieza!

Las formas que ha creado la erosión en el paisaje convierten este lugar en mágico.

Vamos avanzando en el tramo rojo del track.

Ya hemos salvado prácticamente todo el desnivel, ahora el camino se suaviza.

Vamos a tener un día espléndido!

Las florecitas del campo...

Nos fotografiamos con unos árboles enormes, después investigando un poco me parece leer que son quéjigos, robles carrasqueños o valencianos ( Quercus faginea), estos fijo que son centenarios, de hecho lo son ( encuentro una reseña que hace referencia a los 2 robles centenarios)...también descubro que hay un dolmen en una ruta cercana y una vía ferrata...sumado a la cantidad de vías de escalada que hay en la zona, realmente te puedes pasar aquí varios días con la agenda completa de actividades.

Aquí llegamos a una bifurcación, en el track que yo he bajado de Rock jumper me indica que gire hacia la derecha, sin sumar desnivel, sin embargo los 3 que nos habían adelantado están subiendo por una fuerte pendiente hacia el pueblo de Otín...decidimos no sumar mas metros de los necesarios y ponemos nuestra confianza en el usuario de wikilock ( había otro track que habíamos descartado ya que hacía unos zigzags y unas cosas muy raras, probablemente fallos de cobertura de gps o una noche loca y que probablemente se descargaron los 3 compañeros que llevábamos delante).

Sin gran esfuerzo llegamos a la fuente de Otín, un lugar que parece relativamente seguro para abastecerse de agua, aunque ya avisan que no está tratada, aquí nos encontramos a nuestros amigos que nos miran con cara de extrañeza, ya que nos habían tomado una ventaja considerable. Mientras echamos un vistazo a la fuente y a la bomba de agua, salen disparados con su atlético ritmo, perdiéndose en la lejanía.

Nosotros a lo nuestro, a buen ritmo pero sin machacarnos, retomamos la marcha.

Nos vamos parando cada vez que el paisaje pide foto, miro el track y parece que hay que desviarse hacia la derecha nuevamente, a lo lejos diviso a nuestros amigos que siguen recto...me parece que definitivamente han bajado el track de nuestra querida folklórica o directamente van a pelo, sin confiar en los satélites. Nosotros, que seguimos a pies juntillas el recorrido del track, vemos que hay que girar a la derecha y, aunque no hay camino visible a la derecha, atravesamos los matojos por las bravas con nuestra fe ciega en la tecnología e inmediatamente iniciamos lo que parece un desdibujado sendero, no muy frecuentado por la mayoría, a mí el nombre Rock Jumper me inspira confianza, no se exactamente el motivo.

Tras 3 horas de aproximación, llegamos a la deseada cabecera del famoso Mascún, nos sentamos a comer algo, mis amigos sacan el bocata, yo no tengo demasiada hambre así que me como unos frutos secos y sobretodo me hidrato y liquido la botella de agua de litro y medio para ganar espacio para ensacar la cuerda. Mientras comemos llegan nuestros atléticos amigos, no puedo evitar esbozar una sonrisa ya que me parece ver unos signos de interrogación sobre sus cabezas. Somos pocos, hay tranquilidad, nos lo tomamos con calma, incluso nuestros tres compañeros de ruta en el día sacan unos panes de pueblo como soles y se disponen a comer tranquilamente...de repente aparece un numeroso grupo de unas 7-8 personas y automáticamente me pongo el neopreno, llevar un grupo tan grande delante nos puede arruinar el barranco por completo!

En la foto superior, el primer salto, según la reseña de 7 metros pero a mí me parece bastante menos, buscando el sitio idóneo para aterrizar ( aunque no hay muchos m2 donde elegir).

Ahí va Dani con el primer salto de la temporada. El agua no está tan fría como pensábamos.
La recepción es limpia. Tras el primer salto hay que dejarse caer en un segundo pozo estrecho y ya tenemos el primer rapel del día.

Este es el rapel que nos llevará a la repisa, desde la que efectuaremos un nuevo salto.

Bajando hasta la repisa, el agua invita a lanzarse. Hay poco caudal pero el barranco todavía se puede disfrutar!

Vamooooooooos! El salto desde la repisa es muy disfrutón.



Nunca hay que olvidar tirar de la cadena...

Seguimos disfrutando del mejor barranco de la Sierra de Guara, además estamos prácticamente solos.

Uno de los mejores rápeles.

Desde abajo.

Mascuuuuuuuuuuuuuuuun!

No hay que dejar de levantar la vista y admirar las paredes del barranco.



Zona de badinas.

Vaya gustazo remojarse con este calor, aunque al entrar en la zona de oscuros se empieza a coger frío...

La zona de los oscuros.




La naturaleza nunca deja de sorprendernos.

 Vaya fuerza debe llevar el agua con caudales altos, un tronco empotrado en el techo.

Se agradece volver a notar el sol.

Un poco de natación.


Príncipe o princesa? Por si acaso no le damos el beso, tengo entendido que los sapos segregan sustancias tóxicas.

El regreso a Rodellar es largo...pero creo que ya falta poco para ver el delfín.

Yo creo que detrás de esa curva aparecerá el delfín.

Me parece que ya falta poco para el delfin.

Hemos parado a comer algo, nos hemos quitado la parte superior del neopreno, los arneses, a Javi le ha entrado agua en el bidón y le ha fastidiado el móvil, la ropa mojada, un bocata de h2o...os he dicho que creo que falta poco para el delfín?

Nos hemos pasado el camino que al parecer han tomado el resto de los mortales, siguiendo río abajo por una zona prácticamente seca, pasamos un caos de bloques y tres instalaciones de rapel en seco ( bueno con agua estancada abajo) que nos obligan a volver a ponernos los arneses...

Cuál es el último animal de la creación? Creo que ya lo veo...lo presiento.

El famoso beso, hay poca agua.

No puedo decir que esté cansado, pero me duelen los hombros de la saca con la cuerda, tengo los pies destrozados, sobretodo por la llaga...nos paramos a cambiarnos de zapatos una vez pasado el caos de bloques, parece que ya no vamos a tener que mojarnos los pies, todo un alivio cambiar de calzado. Nuevamente dos fotografías separadas 27 años.

1992, en esta ocasión no recuerdo dolor de pies, llevaba unas bambas de tenis! Tampoco dolor de hombros, no llevaba saca, sino a ratos la cuerda de escalada cruzada en el pecho, lo único que recuerdo es un estómago pegado y moras que íbamos cogiendo como desesperados.

Por fin! Mira que sois incrédulos hombres de poca fe! Javi se ha marchado delante nuestro mientras cambiábamos de zapatos y de ropa, tengo la certeza de que no va a seguir ningún track, tengo yo su móvil y además no funciona, mala idea separarse del track de Rockjumper.

Hay alguien colgado en la pared, menudos máquinas que hay escalando, muchísima gente joven dándole a la tapia, buscando sombra y agua a pie de vía, es un lugar idóneo para la escalada en los meses de calor.

Tras un retorno largo, quizás mas largo de lo esperado cuando estábamos quitándonos la parte superior del neopreno...( ya decía yo que lo recordaba más largo, jajajaja), por fin llegamos a Rodellar, los últimos metros de desnivel hasta alcanzar el pueblo y me recibe como casi siempre mi perrita, es una alegría encontrármela. Mi mujer me dice que no ha visto a Javi, a que se ha perdido? Nos vamos al bar, mientras tomamos un refresco aparece con el neopreno, vaya tela aguantar todo el trozo bajo el solarro con el neopreno puesto, se ha ganado el maillot de la montaña, desde luego, resulta que se ha pasado del desvío y ha caminado un trozo río abajo, casi que se hace el Mascún inferior, jajaja.

Un día maravilloso en uno de los mejores barrancos que se pueden hacer, no me importaría repetirlo, espero que no vuelvan a pasar 27 años! ( aunque si eso sucediera, significaría que practico barranquismo con 75 años, lo cual no estaría nada mal por dos motivos, uno por estar vivo y dos por estar coleando jejeje!).

Quién pillara los 20 añitos!












Entradas populares de este blog

Big Salmon River en Canoa y Packraft: La llamada de lo salvaje, 12 días de travesía.

Ascensión al Castell de Rus ( 2783 metros)

Avenc Pouetons de les Agulles. Montserrat. 26 de Septiembre de 2020