1 de Junio de 2019, Esquí de travesía: Néouvielle ( 3091 msnm)

Había dado ya por concluida la temporada de esquí de montaña, que lógicamente me supo a poco, ya que empecé el fin de semana del 23 y 24 de febrero tras la iniciación a esta fantástica actividad. Tras la ascensión a Aneto parecía que había tenido suficiente pero a los pocos días ya me estaba replanteando la posibilidad de volver a las montañas, así que en cuanto supe del Néouvielle ( benditos foros y grupos de Whatsapp), en la reserva natural del mismo nombre en el Pirineo francés, no me lo pensé dos veces, además esta vez iría acompañado de dos grandes esquiadores.

Antes de tener unas mínimas nociones sobre la travesía, jamás me había planteado la posibilidad de que en un mes de Junio fuese posible descender por una ladera cubierta de nieve, que no fuese en otro país o en los glaciares de los Alpes, lógicamente es el punto de vista del esquiador alpino, que cuando cierran las estaciones, se acabó, chiringuito y playa. Pero no, a partir de ciertas cotas, la nieve se mantiene incluso hasta finales de Junio y hay rincones en nuestros Pirineos como el macizo de las Maladetas o el Néouvielle, que permiten todavía calzarse los esquís ( de hecho Néouvielle, nieves viejas, hace referencia a nieves perpetuas).

Esta reserva natural ofrece unos paisajes espléndidos, bosques, ríos, algunos tresmiles y lagos, muchos lagos, realmente ha sido una grata sorpresa, la única pega, las aproximadamente 4 horas de coche hasta el punto de salida, en el lago de Aubert.

    Iniciamos la actividad a las 7am aproximadamente, desde el aparcamiento ya se podía intuir que iba a ser un día de afluencia a esta zona, cada vez quedan menos zonas esquiables, así que los que se resisten a la sequía del verano, se concentran aquí. El pico que se ve en la foto es el Ramougn (3011msnm), detrás está el Néouvielle.

El lago de Aubert, con parte de su superfície helada. Estábamos preocupados por como estaría la nieve, ya que llevábamos dos días de incremento importante de las temperaturas, que continuaría durante el día de hoy, pero viendo el lago cualquiera diría, esta zona es una nevera.

Sergi, un máquina con muchísimos kilómetros de montaña y desnivel acumulado en las piernas y Oscar, practicante de Telemark también con muchos kilómetros de esquí y estaciones recorridas, hoy voy bien acompañado. Vamos allá!

Les Laquettes, menudo panorama.

Cruzando la presa.

Ya con los esquís calzados, superado ( parcialmente) un pequeño problema con la fijación de Oscar.

Pero la alegría dura poco, desaparece la nieve y toca devolver los esquís a la mochila hasta la brecha de Barris.




El ánimo no decae. A disfrutar de los pastos!

 Pasada la brecha de Barris, volvemos a tener manto.

Hay bastante gente pero sin llegar a las colas del Everest, además nos cruzamos con gente bastante maja, se respira un ambiente muy sano. Aquí noto que me cuesta avanzar, me estaré cansando ya? Pero si todavía falta mucho! ( llevaba los frenos de los esquís bajados, uno de mis clásicos).

La gente montañera siempre está dispuesta a echar una mano.

Vaya vistas del Lago de Aubert

La subidita, al fondo, en el centro, la brecha de Chausenque ( muy fotogénica).

Vamos acercándonos, brecha de Chausenque, que dejaríamos a la derecha.

Otra más de la brecha.

Sufriendo un poco.

 Vamos acercándonos, una paradita aquí, otra allá, menuda paciencia la de Sergi, acostumbrado a subir sin detenerse, con algún que otro sietemil en el cuerpo.

Llegamos a la zona mas delicada de la subida, Oscar en la imagen, tiene mucho mérito lo que hizo, subir con un equipo dos o tres veces mas pesado que el nuestro, con un problema en la fijación, calambres...si tengo que subir yo con ese peso, me quedo en el camino.


Dejamos los esquís en la antecima y subimos caminando.

Hay algún tramo expuesto, al fondo de la imagen mi Ordesa, el Taillón, la brecha...


Despacito y con buena letra, como siempre.

Reto conseguido!!! En el centro de la foto se nos coló un hooligan del Liverpool. Y ese piolet...cuidaooooo!
Iniciamos la bajada, cautos al principio, después unos giros buenísimos y nos desviamos hacia la derecha, para ir a buscar nuevamente la cresta de Barris.

Una foto...1 de junioooooooooooooo

El fotógrafo prestado se aleja rápidamente.

Se acaba lo bueno y toca patear. Aunque no se si agradecerlo, los últimos giros los realizo en modo supervivencia rotuliana.

No te alegres tanto, que vienen destrepes, jajaja.

Aquí nos desviamos de la ruta de subida y acabamos haciendo unos destrepes muy majos con los esquís a la espalda.


Ya no volvimos a tener la ocasión de calzar de nuevo los esquís, así que llegamos al parking pateando, por suerte llevaba las bambas en la mochila y en cuanto pude me quité las botas, menudo alivio!

Llegamos al coche sobre las 14:00 horas, satisfechos por una jornada extra de regalo, inesperada en mi caso para las fechas que estamos, unas cervezas en el refugio de Orédon y otra parada a comer en Parzán completaron el día, aprendiendo de maestros!

El vídeo de la jornada:









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